Hay diferentes fórmulas para dar respuesta a la necesidad de alojamiento. La decisión de elegir una de estas opciones siempre tiene que forjarse bajo el principio de normalización e integración de las personas que precisan este servicio, ensamblando las potencialidades de cada persona con el tipo de servicio que le permita desarrollar éstas, siempre que se garantice claro está, la atención especializada precisa para cada usuario.